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Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología

Papers (8)

Prevalencia de enfermedad maligna no anticipada en la histopatología de histerectomía indicada por condición benigna

Objetivo: describir la prevalencia de patología maligna incidental posterior a una histerectomía por causa benigna. Método: estudio de corte transversal descriptivo, basado en registros hospitalarios. Se incluyeron mujeres a quienes se les realizó una histerectomía por causa benigna en un hospital general de referencia entre 2013 y 2021. Se excluyeron mujeres con histerectomía obstétrica. Variables medidas: edad, vía de la histerectomía, tipo de histerectomía, diagnóstico histopatológico de lesión premaligna o de cáncer invasor, tipo de cáncer. Análisis: descriptivo, se estimó la prevalencia en el periodo global de condiciones preneoplásicas y neoplásicas. Resultado: de 816 registros clínicos se analizaron 674 casos (87 %) que cumplieron los criterios de inclusión. Predominó la población premenopáusica. Se identificaron 26 casos de enfermedad maligna no anticipada para una prevalencia del 3,8 % y 13 casos de patología premaligna (1,9 %). El origen más frecuente fue el cuello uterino (40 %) seguido del ovario (33 %). Conclusiones: se debe considerar informar riesgo de lesión no esperada a las pacientes que serán sometidas a histerectomía por condición benigna. Se enfatiza la importancia de realizar una adecuada aproximación prequirúrgica, en especial para descartar cáncer de ovario y cérvix en nuestro medio. Se requieren estudios de seguimiento de las pacientes con cáncer no anticipado para determinar el tratamiento y su pronóstico en la región.

Histoplasmosis diseminada con compromiso endometrial en una paciente con VIH: reporte de caso

Objetivo: presentar un caso de histoplasmosis diseminada con compromiso endometrial que simula un carcinoma de endometrio avanzado, en una paciente con infección por VIH. Se describen los hallazgos en el endometrio. Presentación del caso: se presenta el caso de una mujer de Guinea-Bisáu, que consultó por dolor costal a un hospital general de Bilbao (España), que atiende pacientes inmigrantes y con aseguramiento público. Se identificaron fracturas patológicas vertebrales en múltiples niveles en tomografía computarizada. Durante los estudios realizados para aclarar la causa de las fracturas se realizó diagnóstico de novo de infección por VIH con recuento CD4 de 395 células/μL. Se identificaron imágenes sugestivas de abscesos vertebrales e imagen sugestiva de cáncer de endometrio. El estudio del material óseo mostró presencia de esporas de hongos y la biopsia de endometrio reveló granulomas no necrotizantes y acúmulos histiocitarios, sin lesión neoplásica. Las pruebas serológicas fueron positivas para Histoplasma capsulatum. La paciente fue tratada con anfotericina B liposomal y terapia antirretroviral con evolución clínica favorable en el seguimiento. Conclusiones: es importante considerar infecciones oportunistas en el diagnóstico diferencial de masas pélvicas en pacientes inmunodeprimidas. Se requieren estudios adicionales para determinar la frecuencia del compromiso endometrial en la histoplasmosis diseminada y establecer protocolos diagnósticos específicos.

Consenso colombiano para el diagnóstico molecular del cáncer de endometrio

Objetivos: el programa Cancer Genome Atlas Research (TCGA) desarrolló la clasificación molecular para cáncer endometrial con utilidad pronóstica y terapéutica, la cual ha sido reemplazada por consensos y guías internacionales por la clasificación ProMisE (Proactive Molecular Risk Classifier for Endometrial Cancer) debido a su alto costo. El objetivo de este artículo es presentar recomendaciones a nivel nacional derivadas de un consenso de expertos que permitan unificar e implementar la clasificación molecular para mujeres con cáncer endometrial, mediante un uso racional de recursos y tecnología. Materiales y métodos: consenso de 36 expertos en oncología clínica, ginecología oncológica, patología y genética con práctica clínica en el territorio nacional. El grupo líder realizó una revisión de la literatura y estructuración de preguntas calificadas de 1 a 9 puntos. Se utilizó la técnica de grupo nominal modificada. Se efectuaron reuniones presenciales con presentaciones magistrales, diálogo deliberativo y votación de cuestionario Google Forms (Google LLC, Mountain View, CA, USA) con análisis y discusión de respuestas. Las respuestas no consensuadas se llevaron a una segunda ronda de votación. Finalmente, se elaboró y revisó el manuscrito final. Resultados: se formularon siete recomendaciones integrando las respuestas de las panelistas basadas en evidencia, pero ajustadas al contexto y a la realidad colombiana. Recomendación 1. Se recomienda realizar la clasificación molecular en todos los carcinomas endometriales utilizando los marcadores de inmunohistoquímica como resultados subrogados del perfil molecular inicialmente propuesto en la clasificación del TCGA. Recomendación 2. Se recomienda la estrategia secuencial de testeo iniciando por los marcadores de inmunohistoquímica (p53, MLH1, MSH 2, MSH6, PMS2) simultáneamente en todas las pacientes, y definir la solicitud del POLE (polimerasa épsilon del DNA) (si se encuentra disponible) de forma diferida de acuerdo con la clasificación de riesgo basado en la pieza quirúrgica. Recomendación 3. Se recomienda que sea el ginecólogo oncólogo quien solicite el POLE (si se encuentra disponible) de acuerdo con el reporte de patología definitivo. Esta prueba se debe solicitar a todos los cánceres endometriales de estadio I-II, excepto los de bajo riesgo (estadio IA endometrioide de bajo grado sin invasión linfovascular p53 normal) y estadio III-IV sin enfermedad residual, sin afectar la solicitud de los marcadores moleculares subrogados por inmunohistoquímica de acuerdo con la histología. El consenso propone que la solicitud del POLE se realice posterior a la inmunohistoquímica y de acuerdo con la clasificación del riesgo según las categorías establecidas por la guía ESGO/ESTRO/ESP del 2020. Recomendación 4. Se recomienda realizar simultáneamente con los otros marcadores de inmunohistoquímica la prueba para receptores hormonales en todas las pacientes con cáncer endometrial y el HER2 en pacientes con p53abn. Recomendación 5. Se recomienda que los marcadores de inmunohistoquímica (p53, MLH1, MSH2, MSH6 y PMS2) se realicen en la biopsia/legrado endometrial inicial cuando la muestra es adecuada y está disponible. En caso de inmunohistoquímica inicial no concluyente, o discrepancias histológicas entre la patología inicial y definitiva, se recomienda repetir el perfil molecular en la patología quirúrgica. Los marcadores de inmunohistoquímica deben reportarse en el informe de patología de acuerdo con las recomendaciones del CAP (College of American Pathologists), independientemente del tipo de muestra. Recomendación 6. Se recomienda realizar estudio de metilación de promotor de MLH1 en pacientes con pérdida de expresión de MLH1 en la inmunohistoquímica, acompañado o no de pérdida de expresión de PMS2. Todas las pacientes con déficit de MMR (mismatch repair), deben ser enviadas a genética para descartar síndrome de Lynch. Recomendación 7. Se recomienda tener en cuenta la clasificación molecular, además de los criterios histopatológicos clásicos para la toma de decisiones de adyuvancia, tal como los incorpora la clasificación de los grupos pronósticos de la guía ESGO/ ESTRO/ESP del 2020. Conclusiones: es necesario implementar la clasificación molecular de cáncer de endometrio en la práctica clínica acorde al contexto colombiano, dado su valor pronóstico y posiblemente predictivo. Esto permitirá la caracterización de la población colombiana para ofrecer tratamientos guiados de manera individualizada. Se trata de un documento académico y no regulatorio.

Prevalencia del compromiso ganglionar en pacientes con cáncer de endometrio, Colombia 2009-2016: análisis exploratorio de factores asociados

Objetivo: determinar la prevalencia del compromiso ganglionar de pacientes con cáncer de endometrio y hacer una exploración de los factores asociados a la invasión ganglionar. Materiales y métodos: estudio de prevalencia con análisis exploratorio. Se incluyeron pacientes con cáncer de endometrio llevadas a histerectomía abdominal total más salpingooforectomía bilateral y linfadenectomía pélvica, con o sin linfadenectomía paraaórtica en siete centros de oncología de Colombia, en el periodo 2009-2016. Se excluyeron pacientes con radioterapia o quimioterapia previa, diagnóstico histológico de tumores neuroendocrinos, carcinosarcomas, tumores sincrónicos o metacrónicos. Muestreo no probabilístico. Tamaño muestral n = 290. Variables medidas: sociodemográficas, clínicas e histopatológicas y compromiso ganglionar pélvico o paraaórtico. Se presenta la prevalencia de periodo; el análisis exploratorio se realizó por medio de odds ratio (OR) crudo y el ajustado mediante un modelo multivariado (regresión logística no condicional). Resultados: se obtuvieron 467 casos de los cuales se excluyeron 163 por no presentar la totalidad de las variables, se estudiaron 304 pacientes. La prevalencia del compromiso ganglionar fue del 15,8% (48/304). Los factores asociados al compromiso ganglionar en el análisis crudo y ajustado fueron la invasión linfovascular (OR ajustado = 9,32; IC 95%: 4,27-21,15) e invasión miometrial (OR ajustado = 3.95; IC 95%: 1,29-14,98). Conclusión: el 15% de las pacientes sometidas a linfadenectomía tienen compromiso ganglionar. Se deben evaluar alternativas diagnósticas menos invasivas que la cirugía radical para establecer la invasión ganglionar.

Necrosis digital inducida por gemcitabina en una paciente con carcinoma escamocelular de cuello uterino: reporte de un caso y revisión de la literatura

Objetivos: presentar el caso de una paciente con carcinoma escamocelular de cuello uterino que desarrolló necrosis distal tras tratamiento con gemcitabina, y realizar una revisión de la literatura para evaluar la asociación entre la dosis acumulada de gemcitabina, el diagnóstico y el manejo de esta complicación. Materiales y métodos: paciente de 61 años tratada con gemcitabina (11.744 mg/m² acumulados) por enfermedad metastásica, en un hospital general de cuarto nivel, privado, no oncológico, donde venía siendo manejada de forma ambulatoria. Presentó necrosis distal del segundo dedo de la mano derecha, por lo que se suspendió el tratamiento y se requirió amputación de este dedo. Se realizó una búsqueda en Embase, Medline y Lilacs. Se buscaron estudios de reporte y series de casos sobre necrosis distal inducida por gemcitabina. Se extrajeron datos de dosis, diagnóstico y tratamiento. Resultados: se incluyeron 15 reportes de caso con 19 casos de necrosis distal. Las dosis acumuladas de gemcitabina variaron entre 1.700 y 28.700 mg /m². El diagnóstico fue principalmente clínico, por angiografía y eco-Doppler; el tratamiento incluyó la suspensión de gemcitabina e inicio de vasodilatadores, anticoagulantes y manejo sintomático. Conclusiones: es fundamental reconocer la toxicidad vascular como un posible efecto adverso de la gemcitabina y realizar una adecuada estratificación del riesgo en pacientes con cáncer avanzado y múltiples líneas de tratamiento previas. Se requiere incrementar la vigilancia de este efecto adverso con el uso de este medicamento.

Consenso de expertos basado en la evidencia: perfilamiento y manejo del carcinoma epitelial de ovario de alto grado avanzado

Introducción y objetivo: el abordaje de pacientes con cáncer epitelial de ovario (CEO) de alto grado avanzado o metastásico ha ido evolucionando a través del tiempo con el advenimiento de nuevas terapias y estrategias multimodales. El objetivo de este consenso de expertos es generar recomendaciones nacionales para el perfilamiento y manejo del CEO de alto grado avanzado o metastásico, definido como estadios III y IV de la clasificación de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) al momento del diagnóstico, a partir de la revisión de la literatura que incluyó guías de práctica clínica (GPC) internacionales basadas en la evidencia. Materiales y métodos: once panelistas (oncólogos y ginecólogos oncólogos) respondieron ocho preguntas sobre el perfilamiento y manejo del carcinoma epitelial de ovario avanzado o metastásico. Los panelistas fueron escogidos por su perfil académico e influencia en instituciones de salud nacionales. Para el desarrollo del consenso se utilizaron los lineamientos de la “Conferencia de consenso de procedimientos operativos estandarizados de ESMO”. Se definió que el nivel de acuerdo para aceptar una recomendación debía ser ≥ 80%. El documento fue revisado por pares. Resultados: Se hacen 8 recomendaciones generales, presentadas en cinco dominios; algunas de ellas se subdividen en recomendaciones específicas. Tratamiento inicial Recomendación 1 1.1. Como terapia inicial de elección para pacientes con CEO de alto grado o metastásico se sugiere la cirugía de citorreducción primaria (Cpr) completa que, idealmente, debe realizarse en centros con experiencia, seguida de terapia adyuvante. 1.2. Se sugiere quimioterapia neoadyuvante seguida de cirugía de citorreducción de intervalo (Cint) en quienes sea improbable alcanzar una citorreducción completa en la Cpr, bien sea por enfermedad metastásica no resecable o que presenten criterios de irresecabilidad (imagenológicos, laparoscópicos o por laparotomía) que hayan sido definidos por un ginecólogo oncólogo. También en pacientes con un pobre estado funcional y comorbilidades de acuerdo con el criterio del equipo multidisciplinario (oncología clínica, ginecología oncológica, radiología, etc.). Recomendación 2. En pacientes con CEO de alto grado, en estadio III localmente avanzado o metastásico, que recibieron quimioterapia neoadyuvante y alcanzaron respuesta completa o parcial (citorreducción con residuo tumoral < 2,5 mm), se podría evaluar el uso de la quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (Hyperthermic IntraPeritoneal Chemotherapy - HIPEC) como alternativa a la quimioterapia IV adyuvante estándar basada en platinos durante la Cint, previa discusión en junta multidisciplinaria, en un centro de experiencia en este tipo de pacientes. Uso de pruebas genéticas Recomendación 3. Al momento del diagnóstico, se sugiere ofrecer testeo molecular genético a toda paciente con CEO de alto grado avanzado o metastásico, independientemente de la historia familiar. Recomendación 4. Se sugiere ofrecer asesoramiento genético, por parte de personal calificado, a toda paciente con CEO de alto grado avanzado o metastásico a quien se le ordene un testeo genético. Recomendación 5. Se sugiere que a toda paciente con CEO de alto grado avanzado o metastásico se le realice panel germinal que incluya los genes de susceptibilidad al cáncer de mama 1/2 (BRCA 1/2) y los otros genes de susceptibilidad de acuerdo con los protocolos institucionales y la disponibilidad de paneles de testeo genético; si es negativo entonces se debería realizar testeo somático que incluya el estatus de deficiencia de la recombinación homóloga (homologous recombination deficiency - HRD), independientemente de la historia familiar. Terapia adyuvante Recomendación 6 6.1. Se sugiere que a toda paciente con CEO estadios III/IV avanzado o metastásico, con estatus de desempeño (performance score care - PSC) de 0-2 se le administre como tratamiento estándar quimioterapia intravenosa (IV) adyuvante dentro de las seis semanas posteriores a la Cpr. Se sugiere administrar paclitaxel/carboplatino. 6.2. Se sugiere utilizar quimioterapia estándar basada en platino más bevacizumab como adyuvancia en pacientes con enfermedad de alto riesgo (CEO estadios IV o III con citorreducción tumoral subóptima), continuando con bevacizumab como mantenimiento. No se recomienda el uso de bevacizumab como terapia de mantenimiento si no se incluyó en la primera línea de tratamiento. Se sugiere seguir los esquemas de los estudios Gynecologic Oncology Group Study (GOG-0218) e International Collaborative Ovarian Neoplasm (ICON7). 6.3. Se sugiere la quimioterapia combinada IV/intraperitoneal (IP) solo para pacientes seleccionadas, con una citorreducción óptima (lesiones residuales < 1 cm), en especial aquellas sin enfermedad residual (R0) y que sean evaluadas en junta multidisciplinaria. La quimioterapia combinada IV/IP no se considera como tratamiento estándar. 6.4. 6.4.1. Se sugiere utilizar inhibidores de poli(ADP-ribosa) polimerasa (PARP) tales como olaparib o niraparib como mantenimiento después de recibir una primera línea de quimioterapia en pacientes con CEO estadios III/IV BRCA1/2 positivo que recibieron quimioterapia basada en platino y obtuvieron respuesta completa/respuesta parcial (RC/RP). 6.4.2. Se sugiere utilizar olaparib solo o en combinación con bevacizumab o niraparib en pacientes con CEO estadios III/IV BRCA1/2 positivo que recibieron quimioterapia basada en platino más bevacizumab y obtuvieron RC/RP. 6.4.3. Se sugiere utilizar niraparib en pacientes con CEO estadio III/IV BRCA1/2 negativo o desconocido que recibieron quimioterapia basada en platino y obtuvieron RC/RP. 6.4.4. Se sugiere utilizar bevacizumab u olaparib más bevacizumab en pacientes con CEO estadios III/IV BRCA1/2 negativo o desconocido (HRD positivo) que recibieron quimioterapia basada en platino más bevacizumab y obtuvieron RC/RP. Tratamiento de la recaída de la enfermedad Recomendación 7. Se sugiere la realización de la cirugía de citorreducción secundaria (Csec), seguida de quimioterapia, a pacientes seleccionadas con CEO de alto grado avanzado o metastásico en primera recaída, platino-sensibles (intervalo libre de platinos ≥ 6 meses), puntuación Arbeitsgemeinschaft Gynäkologische Onkologie (AGO) positiva o Integrate model (I-Model) positivo (< 4,7), y con una potencial resección a R0, en centros con acceso a soporte quirúrgico y posoperatorio óptimo. Nota: el intervalo libre de tratamiento con platinos y la puntuación AGO solo se han desarrollado como predictores positivos de resección completa y no para excluir a las pacientes de la cirugía. Recomendación 8 8.1. Para pacientes con CEO de alto grado avanzado o metastásico en recaída platino-sensibles se sugiere: Quimioterapia combinada basada en platino: carboplatino/doxorrubicina liposomal o carboplatino/paclitaxel o carboplatino/ nab-paclitaxel o carboplatino/docetaxel o carboplatino/gemcitabina, por seis ciclos. Si no se tolera la terapia combinada, dar carboplatino o cisplatino solo. Quimioterapia combinada: carboplatino/gemcitabina o carboplatino/paclitaxel o carboplatino/doxorubicina liposomal, más bevacizumab, seguida de bevacizumab como mantenimiento (hasta progresión o toxicidad). 8.2. Para pacientes con CEO de alto grado avanzado o metastásico en recaída, platino-resistentes, se sugiere: Tratamiento secuencial con quimioterapia, preferiblemente con un agente único que no sea un platino (paclitaxel semanal o doxorrubicina liposomal pegilada o docetaxel o etopósido oral o gemcitabina o trabectidina o topotecan). El paclitaxel semanal o la doxorrubicina liposomal pegilada o el topotecan pueden ser administrados con o sin bevacizumab. Existen otros agentes que se consideran potencialmente act ivos (capecitabina, ciclofosfamida, ifosfamida, irinotecán, oxaliplatino, pemetrexed, vinorelbina, ciclofosfamida), que se podrían recomendar para líneas posteriores. Las pacientes con receptores hormonales positivos que no toleran o no tienen respuesta a los regímenes citotóxicos pueden recibir terapia hormonal con tamoxifeno u otros agentes, incluidos los inhibidores de la aromatasa (anastrozol y letrozol) o acetato de leuprolide o acetato de megestrol. Pacientes con PSC ≥ 3 deberían ser consideradas solo para el mejor cuidado de soporte. 8.3. Terapia de mantenimiento con inhibidores PARP. Para pacientes con CEO de alto grado avanzado o metastásico en recaída estadios III/IV BRCA1/2 (positivo, negativo o desconocido), que hayan recibido dos o más líneas de quimioterapia basada en platino y hayan alcanzado RC/RP, se sugiere utilizar olaparib, niraparib o rucaparib. El niraparib podría ser útil en pacientes BRCA 1/2 +/-/desconocido, al igual que el rucaparib, sin embargo, este último no tiene aún aprobación del ente regulador en Colombia. Conclusiones: se espera que las recomendaciones emitidas en este consenso contribuyan a mejorar la atención clínica, el impacto oncológico y la calidad de vida de estas mujeres.

Cociente neutrófilos/linfocitos preoperatorio como factor pronóstico en el cáncer epitelial de ovario

Objetivos: evaluar si hay asociación entre los valores del cociente plasmático neutrófilos/ linfocitos (NLR) y el pronóstico en pacientes con cáncer epitelial de ovario (CEO) diagnosticadas y tratadas en una población española. Materiales y métodos: cohorte retrospectiva de pacientes con cáncer epitelial de ovario que tuvieran un recuento de neutrófilos y linfocitos en hemograma previo al diagnóstico histopatológico en un hospital de nivel medio de complejidad y posterior sobrevida de, al menos, 3 meses. Muestreo por conveniencia. Se midieron: edad, estado menopáusico, paridad, estadio Federación International de Ginecología y Obstetricia (FIGO), tipo de tratamiento, tumor residual, afectación ganglionar, presencia de ascitis, citología, tipo histológico, grado de diferenciación y cifras de CA-125; como desenlaces, sobrevida global y sobrevida libre de enfermedad o progresión. Análisis inferencial bivariado y por regresión de Cox. Resultados: de 78 candidatas, ingresaron 60 mujeres con CEO. De ellas, 24 (40%) presentaron un NLR bajo (≤ 2,9) y 36 (60 %) elevado (> 2,9). Se encontró asociación entre los niveles altos de NLR y cirugía citoreductora subóptima. Los niveles altos de NLR se asociaron a menor sobrevida global (Hazard ratio (HR): 4,1; IC 95%: 1,4-11,8) y menor sobrevida libre de enfermedad a los 5 años (HR:2,6; IC 95 %: 1,2-5,7). Conclusiones: un cociente plasmático neutrófilos/linfocitos mayor de 2,9 se asoció a un mal pronóstico en pacientes con cáncer epitelial de ovario en nuestro medio. Se necesita determinar el punto de corte óptimo y realizar estudios prospectivos con mayor número de pacientes que avalen esta información.

Publisher

Federacion Colombiana de Obstetricia y Ginecologia

ISSN

2463-0225